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Diseñe su valor predeterminado: Cómo crear el mejor entorno para tomar decisiones

Si alguna vez pensaste que eras bueno para tomar decisiones, no estás solo. La mayoría de nosotros cree que somos muy deliberados en nuestro comportamiento y que nuestras acciones son un producto directo de nuestro pensamiento independiente.

Excepto que no podría estar más lejos de la verdad.

En 2003, Eric Johnson y Daniel Goldstein realizaron un estudio sobre las tasas de donación de órganos. Buscaban soluciones para aumentar el número de donantes de órganos, pero sus hallazgos revelaron mucho más que eso. Los investigadores reunieron datos de 11 países europeos y se sorprendieron por lo que encontraron.

Países como Bélgica, Francia y Portugal tenían más del 99% de sus ciudadanos inscritos como donantes de órganos. En contraste, países como Dinamarca tenían solo una tasa de donación de 4.25%. La disparidad no podría ser más pronunciada.

Los investigadores estaban confundidos. Inicialmente sospecharon que la diferencia podría explicarse por factores culturales, pero se dieron cuenta de que no era el caso.

Por ejemplo, Dinamarca y Suecia están ubicados uno al lado del otro y tienen muchas similitudes sociales y culturales. Es de esperar que su comportamiento sea similar también. Sin embargo, Suecia tiene más de 20 veces más donantes de órganos que Dinamarca.

¿Que está pasando aqui?

Una forma hace toda la diferencia

Investigaciones recientes en psicología representan las preferencias como construidas. Sugiere que la forma en que se enmarca una solicitud puede influir sustancialmente en un resultado.

Como resultado, la diferencia en las tasas de consentimiento se debió al tipo de sistema que cada país tenía en funcionamiento. Los países con bajas tasas de donantes de órganos enviaron un formulario que daba a las personas la opción de optar por el esquema de donación. Casi nadie lo hizo.

Por otro lado, los países con altas tasas de donación de órganos inscribieron automáticamente a las personas, pero les dieron la opción de optar por no participar. Del mismo modo, pocas personas actuaron sobre esta opción.

La intuición nos diría que ser un donante de órganos es una elección personal, pero este hallazgo desacredita por completo esa noción. La forma en que se enmarcó la opción marcó la diferencia a pesar de cómo la decisión final de convertirse en donante recaía en el individuo.

También es lo que los economistas del comportamiento conocen hoy como el sesgo predeterminado. Para evitar la incomodidad de tomar decisiones complejas, preferimos inherentemente la opción predeterminada y mantener el status quo. Es la inercia humana natural.

Esto demuestra cuánto puede afectar su entorno a su comportamiento y a la toma de decisiones. Aunque creemos que somos racionales, no podemos evitar responder a señales externas.

Diseñe su valor predeterminado

Si una forma simple puede marcar la diferencia cuando se trata de elecciones importantes, como la donación de órganos, considere cómo otros incumplimientos en su vida pueden afectar las elecciones que haga.

Los valores predeterminados, y sus diseñadores, son poderosos. Toman decisiones por nosotros que ni siquiera somos conscientes de que estamos tomando. En lugar de aceptar lo que se nos entrega, debemos esforzarnos por optimizar las decisiones predeterminadas en nuestra vida. Deberíamos diseñar nuestros propios valores predeterminados.

En el libro Nudge, los autores Richard Thaler y Cass Sunstein proponen que podemos influir en el comportamiento a través de empujones. Ellos explican:

"Un empujón, como usaremos el término, es cualquier aspecto de la arquitectura de elección que altera el comportamiento de las personas de una manera predecible sin prohibir ninguna opción o cambiar significativamente sus incentivos económicos".

Puede diseñar su valor predeterminado para que sirva como uno de esos empujones.

Debido a que tomamos decisiones basadas en el entorno en el que nos encontramos, la arquitectura de elección puede afectar enormemente la calidad de las decisiones que tomamos. Diseñar un buen valor predeterminado garantiza que, incluso si no hacemos nada, seguiríamos haciendo lo correcto si nos atenemos al estándar preestablecido.

Una vez que cambias tu entorno, cambias tu vida.

Diseñando su entorno

La arquitectura de elección comienza asegurándose de que nunca tengamos que depender de la fuerza de voluntad o la motivación para tomar buenas decisiones. En otras palabras, facilitamos hacer lo que es bueno para nosotros. Por otro lado, podemos colocar obstáculos en el camino de las malas decisiones. Eso nos obliga a aprovechar nuestra fuerza de voluntad, que sabemos que es limitada.

Apilar el mazo de esta manera nos permite obtener pequeñas ganancias todos los días. Con el tiempo, esto agrava y puede ser la diferencia entre la vida que queremos y la vida que estamos obligados a llevar. Construye hábitos clave que

Puede hacerlo de varias maneras:

Elimine distracciones como su teléfono. Mantenga su teléfono fuera de la vista cuando trabaje. Optimice el uso de su teléfono reorganizando sus aplicaciones en la pantalla de inicio: coloque las aplicaciones que desea utilizar en posiciones destacadas y no las que más utiliza.

Tenga en cuenta qué comida guarda en la nevera. Ponga alimentos saludables en el mostrador y haga que sean fácilmente accesibles. Si buscas golosinas, compra alimentos que necesiten cocinarse. Obtendrá la nutrición que necesita y evitará comer sin sentido.

Prepárese para su entrenamiento la noche anterior. Ponga a un lado la ropa para su entrenamiento. Llena tu botella y empaca tu toalla. Haga que su futuro mismo decida si desea optar por no entrenar en lugar de tener que hacerlo.

Si trabaja en un entorno donde todos están desmotivados, se mezclan con amigos negativos o tienen distracciones a su alrededor todo el tiempo, es muy poco probable que pueda hacer un trabajo importante y significativo. Nunca podrás lograr tu objetivo o convertirte en la persona que quieres ser.

Nuestro entorno influye en cómo actuamos. La mayoría de nosotros no entendemos que los buenos hábitos que buscamos desarrollar, o los comportamientos que queremos inculcar, comienzan con tener el ambiente adecuado. Necesita tomar el control de su entorno.

Conviértete en arquitecto

Ninguna opción predeterminada es inherentemente mala. Muchos de nuestros prejuicios cognitivos actuales se han desarrollado en una apuesta natural por la supervivencia. Sucede que esto puede conducir a una mala toma de decisiones basada en un marco desactualizado.

Armados con este conocimiento, podemos diseñar activamente nuestro valor predeterminado para asegurarnos de que sea propicio para nuestros objetivos. Nuestro entorno da forma a gran parte de nuestro comportamiento, pero también podemos darle forma a nuestro entorno.

Sé alguien que haga eso. Diseñe su propio valor predeterminado hoy.

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