Cómo controlar las cosas con tu cerebro: una guía científica

Para cualquier persona no iniciada en el mundo del neurocontrol, suena como el tipo de tecnología de punta que solo podría existir en el futuro.

Sin embargo, el hecho es que el neurocontrol ha estado en uso durante varios años y está demostrando ser una industria de rápido crecimiento que abarca muchas áreas de la vida. Se está extendiendo por todas las industrias, apareciendo en todas partes, desde drones controlados por la mente que vuelan a través del poder del pensamiento, hasta extensiones humanas que se pueden mover tan fácilmente como mueves el brazo con el que naciste.

Al igual que con cualquier forma de tecnología incipiente, aún no se ha perfeccionado por completo, pero cada día los avances científicos nos acercan un paso más para lograr la armonía perfecta.

Cómo surgió el neurocontrol

A principios del siglo XVIII, los científicos comenzaron a centrar su atención en el cerebro. Desde hace siglos se sabía que el cerebro desempeñaba un papel importante en el funcionamiento del cuerpo humano, pero no estaba claro en qué medida.

La experimentación comenzó a utilizar sujetos de prueba in vitro como conejos, pero rápidamente progresó a prácticas bárbaras en humanos para evaluar el nivel de control que el cerebro le da al cuerpo.

Durante el siglo XIX, se crearon herramientas para realizar operaciones quirúrgicas más precisas, e incluso se exploraron métodos primitivos, como el trepanado (esencialmente agujeros aburridos en el cráneo). A través de académicos como Freud, la investigación comenzó a llevarse a cabo en los aspectos psicológicos de la vida humana y todo esto se relacionó directamente con la forma en que funcionaba el cerebro y cómo se relacionaba con los trastornos psicológicos.

Los casos notables en los que vislumbramos una idea del cerebro incluyen el caso de Phineas Gage, que atravesó el ojo con una varilla de metal que destruyó gran parte de su lóbulo frontal. Amigos y familiares notaron un cambio de comportamiento en él que la nueva generación de psicólogos se apresuró a estudiar.

A partir de casos como estos, el interés humano en la psicología, y como extensión del funcionamiento del cerebro, creció rápidamente y ahora ha encontrado un lugar establecido en nuestra sociedad a través de psicólogos y terapeutas que adornan casi todos los hospitales.

Problemas enfrentados por el neurocontrol

Por supuesto, para adoptar plenamente el neurocontrol, también tendremos que confiar plenamente en la tecnología, algo que un número considerable de la población no está dispuesto a hacer. Esto puede mejorar a medida que más y más jóvenes crecen rodeados de maquinaria, pero aún queda trabajo por hacer para ganarse los corazones y las mentes de la generación actual.

Según un estudio de 2016, más del 50% de los estadounidenses no confían ni se sienten cómodos con la tecnología de Inteligencia Artificial, y dado que el neurocontrol depende de un vínculo completo entre la mente y los apéndices de su sujeto, esto es algo que deberá cambiarse. Si el neurocontrol se convertirá en el avance indiscutible en ciencia y medicina que todos sabemos que puede ser, necesitaremos asegurarnos de que los ciudadanos comunes estén informados y seguros sobre los muchos y variados beneficios que puede proporcionar, y aliviar cualquier riesgo potencial asociado.

Aplicaciones futuras del neurocontrol

A pesar del escepticismo, muchas personas (y muchas empresas) se enfrentan cuando se trata de IA, ya estamos viendo los increíbles impactos positivos que este tipo de tecnología puede tener en nuestras vidas. La IA está creciendo rápidamente y se está apoderando de muchos campos, lo que permite ventajas que hace diez años nunca podríamos haber soñado.

Neurogress, trabajando tanto con IA como con neurotecnología, ya está demostrando que lo mismo será válido para los dispositivos neurocontrolados. Incluso mientras se debaten los debates sobre cómo podemos implementar la neurotecnología en la sociedad, las posibilidades se multiplican exponencialmente. Toda industria, desde la construcción hasta el campo médico, podría verse afectada positivamente por los avances tecnológicos de Neurogress.

Estamos ante algo más que una revolución tecnológica; Neurogress está creando dispositivos neurocontrolados que podrían llevarnos a nuestra próxima revolución humana: nuestra próxima evolución como especie. Con el poder del neurocontrol, los trabajos que una vez agotaron nuestro tiempo y recursos podrían ser realizados por alguien acostado en la cama imaginando que el trabajo terminó.

Gracias a compañías como Neurogress, la tecnología de Neurocontrol ha dado grandes pasos en las últimas dos décadas. Antes de lo que podemos imaginar, el neurocontrol estará listo para implementarse como una opción de tratamiento convencional en todo el mundo.

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